Vista 1945

Vista 1945
Hotel Boulevard Atlántico. Mar del Sud. Año 1945. Archivo Pablo Grigera

miércoles, 14 de mayo de 2014

El portón de acceso y su devenir histórico.

En estos últimos tiempos hemos visto el reemplazo del viejo portón de acceso del hotel por uno nuevo de características totalmente diferentes. Si bien la documentación gráfica existente es bastante pobre debido a  que las fotografías con que se cuentan se concentran en la totalidad del edificio y no en detalles específicos del mismo, como sería el caso del portón de acceso, queda claro que tanto la reja perimetral del edificio como su portón de acceso no son del período de construcción del hotel sino posteriores. Esto lo atestiguan antiguas fotografías del año 1897 en el que es posible observar que el edificio carecía aún de herrería perimetral y portón.

Archivo Pablo Grigera.


Será recién a partir de los primeros años de la década del 20’ o quizás un poco antes, en que vemos en las fotografías del edificio tanto a la reja perimetral como al portón de acceso, pero no se puede determinar con exactitud el diseño de las mismas, siendo especial esto en el caso del portón. Si observamos con detenimiento las rejas perimetrales de estas fotografías vamos a poder observar que su diseño es totalmente diferente a la reja del portón que siempre hemos conocido, por lo que existe la duda si el diseño del mismo fue diferente al de los años posteriores.

Archivo Museo Municipal Punta Hermengo. Gentileza Daniel Boh, Mariana Boh.


Archivo Pablo Grigera
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Las fotografías del año 1936 nos muestran un portón de acceso cuyo diseño es coincidente, en mayor parte, con el que siempre hemos conocido y que enmarcado entre altas pilastras de mampostería daban acceso al hotel. Lo singular del caso es que las remodelaciones sufridas por el hotel antes de la temporada 1934-35’ habían determinado el retiro de las rejas del perímetro del hotel seguramente debido a su mal estado y su reemplazo por muros de mampostería, tal cual podemos observar actualmente, de allí la duda si el diseño del portón es de esa época o sobreviviente de tiempos anteriores, pero si el efecto del clima de Mar del Sud afectó el estado de la reja perimetral debió hacer lo propio con el portón de la década del 20’.

Archivo Museo Municipal Punta Hermengo. Gentileza Daniel Boh, Mariana Boh.

Quizás las únicas diferencias visibles con el que siempre hemos conocido sean la existencia de un chapón inferior ornamentado que creemos el paso del tiempo y la acción salina  destruyeron obligando a recortar parte de su estructura, (la del chapón inferior) y quedando el mismo de una altura menor al que la foto del 36’ retrata con claridad.

Archivo Pablo Grigera.


Hacia 1997 cuando llegué por primera vez al hotel, aún era posible divisar ese mismo portón, al cual aún, la falta de mantenimiento y el mal accionar humano, no habían deteriorado en demasía. Era posible observar también sus características técnicas, sus modos de fijación a la mampostería, la interrelación entre piezas y la falta de elementos soldados.
El paso del tiempo hizo estragos en su estado y durante mis visitas posteriores ya era posible constatar que el deterioro era ya profundamente marcado.   

Archivo Pablo Grigera

Archivo Pablo Grigera.

A partir de las obras de puesta en valor que se iniciaron en el edificio hemos visto el reemplazo del portón así como la alteración de las pilastras que la enmarcan perdiéndose así una referencia valiosa de su estado, composición, altura, no sabiendo si existe algún tipo de referencia planimétrica previa que nos indiquen sus proporciones y medidas.
Es posible también que la alteración de las pilastras nos impidan conocer la existencia de vestigios  de los elementos de fijación de las rejas anteriores, corroborar su altura original y determinar también la existencia de artefactos de iluminación en la parte superior de los mismos y principalmente sus características.

Ahora bien ¿cuáles son los criterios en que se basan los hacedores de las obras de puesta en valor para reemplazar el portón original? Queda claro que no se han respetado ni proporciones, ni tecnologías ni criterio proyectual alguno, pese a la importancia del mismo como imagen de acceso del centenario hotel.
Restaurar el portón actual o reemplazarlo por uno nuevo no debería generar dificultades en su manufactura. Se debería mantener el diseño de portón que ha perdurado en el tiempo con el agregado de su chapón inferior que le daba al acceso una impronta monumental; desgraciadamente el que se ha instalado en la actualidad  es de dudoso gusto y nada tiene que ver con la historia del edificio. 
 
Archivo Pablo Grigera.

¿Cuál será el destino del portón original y donde se encuentra en la actualidad? Ya hemos visto que últimamente han sido saqueadas todas las rejas de sus galerías continuándose así con el expolio del hotel.
Esperemos que el hotel pueda ser puesto en valor con criterios profesionales, lejos de actos de vanidad y egolatría, entendiendo que el hotel es el protagonista, y sus elementos partes de un todo armonioso, en el cual se destacan las acciones de proyectistas, albañiles , herreros, etc, que dejaron su impronta en la construcción del hotel, así como también dejarán su arte las personas que están trabajando en poner en valor el hotel.
La falta de una dirección de obra profesional lleva a cometer errores que deberían ser evitados como el colocar en el frontis del hotel el año de construcción del mismo, dato inexistente en cualquier documentación gráfica antigua y que ha sido realizada en base a datos aportados por el poseedor del bien y que carecen de verosimilitud. Lo más triste del caso es que el sector derecho del mismo se ha reservado para colocar una nueva fecha que correspondería a la de finalización de las tareas.

  

Archivo Pablo Grigera

La Carta de Venecia de 1964 [1] es muy clara al referirse en su artículo 9º en que el límite de la restauración está donde comienza la hipótesis, es decir que es un error arrogarse la potestad de traspasar esos límites tal cual observamos en el ejemplo en cuestión.
Finalmente esperemos que las autoridades, como custodios del Patrimonio de General Alvarado, puedan encauzar las decisiones que se toman con respecto al Hotel Boulevard Atlántico y se permita realizar consultas a especialistas de organismos públicos o privados ligados a la Preservación del Patrimonio.
Desgraciadamente las obras en cuestión siguen su curso, seguimos perdiendo la oportunidad de realizar un trabajo profesional basado en un proyecto claro de intervención, y los errores a esta altura son ya demasiado visibles, pero quizás no tantos para los que piensen que este edificio debe ser una “GRAN FACHADA"
    




[1] Surgida del II Congreso Internacional de Arquitectos y Técnicos de Monumentos Históricos, esta carta es la que establece los principios que deben regir en la conservación y restauración de Monumentos, siendo adoptada por el ICOMOS un año después. (International Council of Monuments and Sites)


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