Vista 1945

Vista 1945
Hotel Boulevard Atlántico. Mar del Sud. Año 1945. Archivo Pablo Grigera

jueves, 6 de noviembre de 2014

Política y Patrimonio. El Hotel Boulevard Atlántico de Mar del Sud, un caso paradigmático. 2da Parte.


Decálogo de como destruir un monumento. 


Febrero del 2012 debe ser recordada como la fecha de inicio de la destrucción del Hotel Boulevard Atlántico de Mar del Sud ya que  a las denuncias recibidas de que se estaba desmantelando el contrafrente del edificio se le sumaban las referidas a que puertas, ventanas, tirantes y pisos de pinotea eran trasladados a corralones de Miramar para ser comercializados.
Coincidente con estos hechos era ya vox populi el rumor que un grupo inversor planeaba poner en valor al edificio. A estas versiones se le agregaban otras que mencionaban la intención de los proyectistas de ubicar una pileta de natación en el contrafrente del edificio sacrificando el ala central de habitaciones. (Recordemos que el Hotel Boulevard Atlántico ocupa la mitad del lote de  86 x 86m de la manzana y posee una planta en peine formando dos patios separados por un ala de habitaciones. Quizás esta solución proyectual plantease la posibilidad de crecimientos futuros y de allí el abrupto corte de su medianera posterior).


Archivo Pablo Grigera. 2012

Era claro que la demolición se realizaba con criterios estudiados, respetando lo que se quería mantener y demoliendo lo accesorio, de allí la sospecha que se pretendía sacrificar el contrafrente del edificio, demoliendo sus alas de habitaciones y dejando sus fachadas en pie. Esto permitiría dar  vía libre para la venta de sus partes componentes lo cual, un tiempo después, con la publicitada aparición de un proyecto de puesta en valor del edificio, se confirmarían las sospechas.
A partir de estos hechos se denunció ante el municipio el saqueo del hotel, hecho que ya había sido advertido por el delegado municipal del lugar. Se realizaron denuncias periodísticas siendo publicadas las mismas en los diarios Clarín y Página 12, La Nación, semanarios locales, así como también en audiciones radiales de la Capital.[1]


Diario Clarín 13 de julio de 2012

Fueron realizados contactos con el municipio, en la persona de la Secretaria de Cultura, manifestando su sorpresa ante lo sucedido y expresando el interés de mantener abierto un canal de diálogo buscando encontrar soluciones que permitiesen trabajar en el rescate del edificio y en especial explorando los caminos abiertos por la declaratoria de herencia vacante[2] dada en primer instancia, a consecuencia del fallecimiento de la ex esposa del poseedor del bien y a nombre de la cual se encontraba el edificio.
Tiempo después el gobierno municipal informará de la existencia de un grupo inversor interesado en poner en valor al edificio. Era claro a estas alturas que el municipio ya había decidido tomar como propio el proyecto del grupo inversor.

Este hecho escondía el hacer la vista gorda a la demolición del 2012 en pos de un proyecto de intervención que le solucionaba al municipio los innumerables problemas que el Hotel Boulevard Atlántico les generaba. La magnitud del proyecto sumado a los numerosos apoyos que los inversores proclamaban tener por parte de la Comisión Nacional de Monumentos Sitios y Lugares Históricos, del Banco de la Provincia de Buenos Aires, de la Secretaría de Cultura de la Nación, etc, a partir de las publicitadas reuniones con estos organismos, convencieron al municipio de la seriedad de la propuesta.
Sumado a esto, el enorme movimiento publicitario que el grupo inversor realizaba  publicando las bondades del proyecto en diarios del prestigio de La Nación, Clarín Arquitectura, La Capital de Mar del Plata, diarios locales, semanarios digitales, en la presentación del proyecto en exposiciones como Hotelga 2013 y demás, era abrumadora[3].

Suplemento Clarin Arquitectura. 22 de enero de 2013

Paralelamente el grupo inversor había creado una Asociación de Amigos del Hotel Boulevard Atlántico en Facebook que publicitaba los avances del proyecto que inclusive tenía sus propias páginas web divididas en una para el proyecto del Hotel Boulevard Atlántico, otra para un proyecto de viviendas denominado Marum Tigra que ocuparía el contrafrente no construido del lote y una tercera para un proyecto de Espacio Cultural-Museo denominado EVAA, (Espacio Vivo de Arte Argentino) en honor a  Eva Perón.

Página del Grupo Marum con los distintos proyectos . Noviembre de 2013
www.marum.com.ar/proyectos/proyectos.htm

Los jóvenes emprendedores del grupo inversor continuaban promocionando sus reuniones con autoridades provinciales, directivos de bancos y demás, a las cuales en representación del gobierno municipal concurría la Secretaria de Cultura. Los contactos fluidos entre este grupo y el municipio fueron de tal calibre que hasta la página oficial del Intendente de General Alvarado resaltaba la presentación de las etapas del proyecto y hasta ilustraba con una hermosa fotografía la reunión.

/www.patriciohogan.com/24 de julio de 2012


Tales eran los recursos, que hasta la Secretaría de Cultura de la Nación dará su auspicio para la publicación de un libro referido a la localidad y su hotel, cuya autoría es de una prestigiosa escritora local a la que también sumarán al proyecto.[4]
Pese a toda esta parafernalia publicitaria los problemas legales del edificio continuaban. Había que levantar juicios laborales, pagar a los acreedores, solucionar el tema de la herencia vacante, etc. Todos estos temas implicaban dinero y de la habilidad de los abogados para poder destrabar los distintos problemas legales que el hotel presentaba.
Si bien la línea política del intendente del Partido de General Alvarado era coincidente con la del Gobierno Nacional, las alianzas nacionales comenzaron por estos tiempos a resquebrajarse sumando este apoyos a la línea del actual Gobernador de la Provincia, pero, los movimientos políticos posteriores del intendente darán un nuevo salto para enrolarse finalmente dentro del mismo partido pero en las filas opositoras al Gobierno Nacional.
Quizás sea aventurado encontrar los orígenes, como veremos, de la caída del proyecto del grupo inversor en las causas políticas, pero lo cierto es que la falta de dinero de los inversionistas era clara, pero, pensar en jóvenes aventureros que sin experiencia previa avanzaron audazmente sobre el hotel con un proyecto de tal magnitud, sea también minimizar el caso.
A fines del 2012 se pondrán en venta las unidades de vivienda del proyecto ubicado en el contrafrente del hotel en portales de internet, inmobiliarias locales, de Miramar, sin siquiera existir certezas legales de que el edificio se fuera a realizar, ni que las soluciones a los problemas legales llegaran a buen puerto. Al día de hoy no se cuenta con datos fidedignos acerca de si alguna de dichas unidades fue vendida pese a la proclamada publicidad expresada en los planos del emprendimiento inmobiliario de que ya habían sido reservadas más de un 30 % del total de las unidades.

www.marumsuitesdemar.com.ar/

Un hecho singular es que a medida que el proyecto avanzaba el grupo inversor sumaba nuevos especialistas al grupo de trabajo. En los inicios del proyecto había sumado al abogado del poseedor del bien ya que sus conocimientos sobre la situación legal de la propiedad eran muy amplios y contratar uno nuevo hubiese generado pérdidas de tiempo inútiles.
Uno de los latiguillos del grupo inversor era la idea de emplear criterios de arquitectura sustentable en el desarrollo del proyecto. Muchas veces estos conceptos esconden un lenguaje amigable que es valorado por el público en general pero que en la realidad es contrario a lo que en definitiva se hace, pero la valoración que el grupo inversor hace de esta temática lo obligará a sumar un nuevo especialista. Lo mismo ocurre con la escritora local antes mencionada, sumada como referente de la historia del lugar, pero cuyos conocimientos no se vieron reflejados en lo más mínimo en las descripciones que se hacen de la localidad en sus páginas web, cometiendo errores infantiles que  fácilmente hubiesen podido ser  subsanados.
Todo este grupo inversor era dirigido por un autodefinido “lobbysta” que en los inicios del proyecto utilizaba como presentación su pertenencia a una empresa de capitales de riesgo internacional. La dirección técnica del grupo era realizada por un arquitecto al cual se presentaba como especialista en Preservación del Patrimonio y cuyos pergaminos incluían únicamente una participación en la restauración de la Manzana de las Luces y otra en el proyecto de intervención de la Casa de Gobierno, hechos incomprobables aún al día de hoy. Los nulos antecedentes del grupo inversor eran tales que fue creada como empresa con el único objeto de encarar las obras en cuestión quedando claras en estas definiciones que la intencionalidad del grupo era principalmente generar un negocio rentable en donde la preservación del patrimonio edilicio del edificio sería una fachada para dar prestigio y publicidad al emprendimiento utilizando para ello este bien tan caro a General Alvarado.

¿Cómo pudo el gobierno municipal tomar como propio un proyecto carente de avales, sin la participación de especialistas conocidos en preservación del patrimonio, y sin un proyecto claro de intervención?

A partir de la demolición del año 2012 el grupo inversor publicita en sus páginas web el diagnóstico de especialistas consultados para conocer el estado real del edificio estableciendo la imposibilidad de rescatar los sectores demolidos del hotel debido a su deterioro  y a los altos costos que implicaría su puesta en valor. Ilustraban esos conceptos con las imágenes de las alas de habitaciones demolidas obviando deliberadamente el hecho de que el edificio poseía en enero de 2012 todas sus carpinterías, postigones, rejas y pisos y demás componentes originales del edificio  y de las cuales el grupo inversor no debió ser ajeno a los sucesos que determinaron su desmantelamiento,  dejando a cargo del poseedor del bien el trabajo  de materializar dicho hecho y  dando vía libre a su trasporte y comercialización en los corralones de materiales de demolición existentes en Miramar.
La jugada fue magistral, no ensuciándose las manos, no desembolsando un solo peso, dando vía libre al poseedor del bien para, eventualmente, hacer su propio negocio vendiendo las partes a las que tanto declamaba respetar. Era cuestión de tiempo ver el hotel remozado, había respaldo del municipio y hasta guiño de las autoridades nacionales. Nada podía fallar.
Quizás aquí nuevamente haya que recalcar el papel del municipio, como contralor de su propio patrimonio cultural, permitiendo la venta de los elementos constitutivos del hotel al que declararon Monumento Histórico Municipal, pese a las denuncias realizadas y en corralones de la ciudad a unas pocas cuadras del Palacio Municipal.
En agosto de 2013 se iniciarán las obras de puesta en valor de la fachada a cargo de  una empresa constructora bajo la dirección del grupo inversor, sin cartel de obra, sin responsable técnico profesional, sin proyecto de intervención, sin número de expediente alguno ni aprobación por parte del municipio. Lo triste del caso es la carencia de un diagnóstico real de las patologías de la fachada del Hotel, no materializado en documentación gráfica alguna, siendo  prueba de ello la imagen publicada por los responsables de la obra observando, como referencia del trabajo a realizar, el plano del año 1992 ejecutado por el hermano del poseedor del bien y que como recordáramos planteaba rodear la fachada con viviendas de dos plantas ocultando totalmente la visión de la fachada principal.
La inexistencia de planos que expresen las patologías que sufre el edificio demuestra la insolvencia de sus proyectistas, que ni siquiera se dignaron a elaborar un diagnóstico previo de las obras a encarar y que hubieran servido como base para la cotización de las tareas.
Todas estas carencias de permisos, autorizaciones y demás dejaban a la vista que la situación legal del edificio seguía siendo confusa y legalmente era imposible solicitar un permiso de obra sin la firma del propietario. ¿Pero quién es el propietario del hotel?
Sabemos que los problemas de dominio eran enormes, con un poseedor con juicios laborales, pedidos de herencia vacante, deudas con el municipio, hipotecado y dentro de sus  acreedores a la mismísima cooperativa eléctrica de la localidad. Es por esto que ningún municipio daría un permiso de obra sin las firmas correspondientes de propietario y profesionales, pero recordemos también que al proyecto, el municipio del Partido de General Alvarado lo había tomado como propio y por lo tanto emplearía toda su influencia y poder con tal de que el proyecto siguiera su curso.


Cartel colocado en el frente del edificio.Archivo Pablo Grigera. 2013

La idea de poner en valor la fachada esconde lo que hay detrás, lo que no se ve. Era imperioso mostrar las obras, que se avanzaba, que el viejo Hotel Boulevard Atlántico iba a ser rescatado luego de tantos años de decadencias y olvidos, por eso se inician las obras de puesta en valor del edificio por la fachada. Ni que hablar de consolidar su estructura previamente, verificar la capacidad de carga de sus muros, solucionar las enormes filtraciones debidas al pésimo estado de su cubierta o a la inexistencia de desagües pluviales de la misma. Había que hacer una GRAN FACHADA.  Esa gran fachada permitiría no sólo atraer sponsors sino la aprobación general de que las obras se iban a realizar, dar certezas a las promesas efectuadas no importando los costos que ello implicaba como ser el desguace de medio edificio, la demolición del ala central de habitaciones para ubicar una pileta y el retiro o remoción, como se intentó hacer,  de las centenarias palmeras de sus patios que hacen a la vida de los mismos y que son una imagen característica de las formas de habitar de un edificio de fines del siglo XIX.
Este fue el costo que el municipio debió asumir al aceptar la propuesta del grupo inversor y del cual pudo salir a tiempo pero no tuvo la visión ni la capacidad para hacerlo.
¿Pero cómo lograr el apoyo por parte de la opinión pública al proyecto del grupo inversor?
Era claro que el municipio jugaba a favor del grupo inversor. Hemos dicho que les resolvía un problema espinoso, en especial después de la demolición de 2012, pero había que obtener también el apoyo de las voluntades locales el cual se logró  rápidamente a partir de toda esa parafernalia publicitaria que el grupo desarrollaba, en las promesas laborales a la gente y comercios del lugar que veían inocentemente la posibilidad de obtener trabajo, ya sea en la construcción del hotel, como personal contratado, o como proveedores de materiales para el emprendimiento. La seducción de los responsables del grupo hasta se permitía el lujo de organizar reuniones con las fuerzas vivas de Miramar y Mar del Sud explicando las bondades del proyecto, estableciendo como fecha de inauguración de la fachada del edificio: enero de 2014.

¿Pero en qué consistía el proyecto que el grupo inversor había presentado al propio Intendente  de General Alvarado?

El proyecto proclamaba principalmente poner en valor el hotel a partir de un proyecto de  que no sólo intervenía sobre el edificio histórico sino también sobre el resto de la manzana con un proyecto de viviendas y un centro de exposiciones. Para ello se había tomado como base del proyecto respetar la fachada principal y las laterales del edificio. El resto sería demolido, priorizando entonces criterios tan en boga en muchas intervenciones actuales en que sólo se respetan las fachadas de los edificios de valor patrimonial. De ahí la decisión de demoler las alas de habitaciones del contrafrente, hecho, que como hemos comentado, es previo a la presentación del proyecto ante las autoridades y que determinó el saqueo y venta de sus partes componentes. El proyecto proponía, siguiendo estos lineamientos, demoler el ala central de habitaciones  del contrafrente para ubicar en su lugar una gran pileta de natación.
Las alas exteriores de habitaciones crecerían tanto en ancho como en altura permitiendo así una nueva planta,  ocurriendo lo mismo en el cuerpo principal del edificio en que su mansarda sería ocupada por habitaciones, que según expresan los planos, tendrían serios problemas de ventilación e iluminación.

www.marumsuitesdemar.com.ar/proyecto/proyecto.htm

Pero donde se observan los mayores errores proyectuales es en el propio edificio del hotel. Los proyectistas publicaron en las páginas web del grupo inversor las plantas del emprendimiento las cuales en una primera instancia presentaban a las  alas de habitaciones exteriores recortadas para permitir ubicar una segunda pileta a la que hacíamos mención y que separa el nuevo edificio de viviendas y el hotel. Prueba de ello es que en vez de ser representadas en los planos siete ventanas se representan seis. Con posterioridad esos planos serán corregidos por nuevos en los cuales es posible observar la demolición de la escalera principal, el cambio de circulaciones en el acceso a las habitaciones, el avance de las alas exteriores sobre el patio y demás modificaciones alterando enormemente las líneas originales del edificio.


http://www.blvdatlanticohotel.com.ar/proyecto.htm


Como hemos dicho, el proyecto también incluía un conjunto de viviendas de planta baja y dos niveles superiores, ocupando la media manzana restante. El conjunto también tendría sauna, gimnasio y otros amenities respetando los indicadores urbanísticos de la localidad. Quizás este edificio sea el único que presenta ciertos criterios profesionales, sea compartido o no su diseño y su nula interrelación con el viejo edificio del hotel, pero es un correcto trabajo profesional al que sus proyectistas dotaron de imágenes renderizadas dando una idea acabada de su propuesta.

http://www.marumtigra.com.ar/proyecto/proyecto.htm

Sobre el lateral SE asimismo se completaba la ocupación de la manzana con un edificio vidriado, el Museo EVAA, cuya volumetría sobre la calle 13 generaría un impacto importante en relación a la acera opuesta. Lo singular del caso es que la imagen representada a todo color en la página web del emprendimiento, tenía como fondo una cadena montañosa, la que luego será cambiada (Recordemos  que hasta el día de hoy el sistema de Tandilia aún no ha avanzado sobre Mar del Sud).

www.marum.com.ar

En el dislate por atraer voluntades al proyecto los desarrolladores del grupo inversor publicitan sus reuniones con personalidades destacadas de la cultura y el quehacer arquitectónico a los cuales les ofrecen ser parte del proyecto. Es contactado el estudio Perez Maraviglia de Mar del Plata para poner en valor el hotel, el arquitecto Clorindo Testa, gloria de nuestra arquitectura, al cual se le ofrece el diseño del EVAA, y a Alberto Félix Alberto, dramaturgo y director teatral al que se le ofrece la dirección del Centro Cultural. Lo contradictorio del caso es que estos ofrecimientos son hechos con posterioridad a la presentación del anteproyecto al Intendente de General Alvarado y que es tomado como propio por el Municipio, es decir, que si los prestigiosos profesionales de la arquitectura hubiesen aceptado sus encargos hubieran diseñado edificios cuyos anteproyectos ya estaban presentados, ¿y aprobados?
Un hecho particular del grupo inversor es su proclamado respeto por el ambiente natural y por la arquitectura sustentable, respeto que en la realidad era inexistente. Imaginar un edificio como el EVAA, con sus muros vidriados en doble altura hubiese sido un despropósito energético para la realidad de una localidad que posee suministro eléctrico a partir de una cooperativa, que no tiene agua corriente, cloacas, ni gas. ¿Eran conscientes sus proyectistas de estas realidades?

El edificio posee palmeras en sus patios de más de cien años que dan vida a estos sectores del edificio y que han sido testigos de de la vida cotidiana del hotel. El proyecto del grupo inversor declamaba el respeto irrestricto de las mismas pero ello no condecía con las imágenes y planos presentados en que, o eran eliminadas o eran trasladadas en pos del proyecto en cuestión.
El avance de las alas de habitaciones, hacia el centro del patio único generado a partir de la demolición del ala central planteada por el proyecto, era la prueba concluyente de la definitiva condena de las centenarias palmeras.
A fines de septiembre de 2013 la Dra Sonia Berjman, quizás la mayor especialista en parques y jardines históricos de nuestro país, envió una carta al Intendente de General Alvarado preocupada por el destino del hotel y sus palmeras que ni siquiera mereció contestación alguna por parte del Intendente y que será publicada a fines de noviembre en un diario local obteniendo una enorme repercusión  mediática.[5]

www.blvdatlanticohotel.com.ar/contacto.htm

Si bien era claro que muchas de las imágenes  de las páginas web del grupo inversor, en especial las históricas, no condecían con el devenir del Hotel Boulevard Atlántico, el buscar las mismas en internet, copiando su dirección URL, fue una sorpresa mayúscula, ya que ese fue el inicio del descubrimiento de que las páginas del grupo inversor estaban plagadas de imágenes tomadas de otros ámbitos y a las que hacían propias, lo cual en el caso de las históricas era bastante obvio, pero no en lo referido a los proyectos en ejecución que el grupo inversor tenía en la Argentina.
Recordemos, como habíamos mencionado anteriormente, la inexistencia de avales por parte del grupo inversor, formado como tal para realizar el proyecto de puesta en valor del edificio, por lo que era claro que los proyectos que se presentaban en ejecución en el país no podían estar concluidos. Pero el hecho extraño de esta historia era que en verdad esos proyectos correspondían a edificios ya construidos, tal es el caso de las Celera Suites, obra nueva en Tierra del Fuego y que en realidad era el edificio para un Bedf & Breakfast en la ciudad de  Houston (USA), o el proyecto nuevo  CTY para la Patagonia, que en realidad era un proyecto de contenedores de la firma Container City de Londres.



www.containercity.com


Quizás la sorpresa más burda fuera el arrogarse la propiedad de un proyecto que se realizaría en Puerto Madero bajo la frase “estructura orgánica proyecto Museo Argentina” y cuya imagen correspondía a un edificio proyectado por la mismísima Zaha Hadid en Beijing[6], China. Ni que hablar del proyecto del EVAA cuyo diseño correspondía a un estudio alemán para una fábrica de vidrios y que estaba construido desde el año 2007 a un costo sideral.[7]

www.marum.com.ar

http://www.zaha-hadid.com/architecture/galaxy-soho/


www.3dluxe.de



[1] Diario Clarin. 13/7/2012.Denuncian que están desmantelando un emblemático hotel.
Radio Metro. Perros de la calle. Andy Kutznesof. 17/7/2012.¿Que pasa en el Hotel Boulevard Atlántico
Diario Página 12. 14/7/2012.El viejo hotel en desguace.
Diario La Nación. Carta de lectores. 25/6/2012. 30/6/2012
Semanario el Planeta.13/7/2012.Denuncian que están desmantelando un emblemático hotel.
[2] Diario La Capital. Mar del Plata. 21/7/2012.Declararon Herencia Vacante al Hotel Boulevard Atlántico.
[3] Semanario el Planeta.25/2/2013.Mar del Sud. Se proyecta la puesta en valor del antiguo Hotel Boulevard Atlántico.
Diario La Capital. Mar del Plata. 2/1/2013.Proyectan recuperar el viejo hotel de Mar del Sud.
Suplemento de Arquitectura. Diario Clarín. Un viejo hotel recupera su brillo. 22/1/2013.
Semanario La Voz de Miramar. Reconstruyendo el patrimonio histórico y cultural. Mónica Aramendi.
Diario La Nación. Turismo. Rescatan a un Icono de Mar del Sud. 4/8/2013. 
[4] Mar del Sud. Historias de ayer y de hoy. Osvaldo Aramendi-Mónica Aramendi. Editorial Martín.2013.Declarado de Interés cultural por la Secretaría de Cultura de la Nación. Res. 7445/13
[5] Semanario el Argentino de Miramar. 30 de noviembre de 2013.
[6] Edificio Galaxy Soho. Beijiing, China . Arq Zaha Hadid.
[7] Leonardo Glass Cube. 3Deluxe. Bad Driburg. Alemania. Fábrica de cristales Glass Koch. 2004/07

martes, 14 de octubre de 2014

Política y Patrimonio. El Hotel Boulevard Atlántico de Mar del Sud, un caso paradigmático. 1ra Parte


Introducción.


El Hotel Boulevard Atlántico de Mar del Sud es quizás uno de los últimos exponentes en pie en nuestro país de la arquitectura hotelera para los centros de veraneo de fines del siglo XIX. Fue construido a partir de mediados de 1889 a instancias del Banco Constructor de La Plata y en especial por su director, Carlos Mauricio Schweitzer.
Su ubicación, a 17 km al sur de Miramar en la Provincia de Buenos Aires, ha contribuido a mantenerlo bastante alejado del turismo masivo contribuyendo esa lejanía a mantenerlo incólume a través del tiempo.

Archivo Pablo Grigera. 2014

Su arquitectura, típica de fines del siglo XIX, expresa en su monumentalidad la idea de sus hacedores de proyectar un edificio que fuese hito fundacional de la población, pero así como su aislamiento ayudó a que mantuviera sus características constructivas, también contribuyó a que su materialización se enfrentara con problemas logísticos importantes, siendo empleados, en muchos de los casos, materiales que se encontraban a mano como el caso de rieles de ferrocarril a modo de vigas, seguramente parte del stock de material férreo utilizado para la construcción del tendido a Mar del Plata, el del uso prioritario de madera en detrimento del hierro, de mayor costo y peso, en la realización de revoques con altos contenidos de salinidad debido a la arena de la playa, etc, pero eso no será obstáculo para que muchos otros materiales hayan sido traídos de Buenos Aires e inclusive Europa, como fallebas, baldosas y demás.
Si bien los conceptos referidos a la preservación del patrimonio no son actuales, serán en estos últimos 30 años en que adquieren importancia, ya que a diferencia de la actualidad los criterios de valoración de antaño priorizaban los edificios emblemáticos. Pese a eso, en 1973, el edificio es declarado de interés histórico por ordenanza nº 223 por el Partido de General Alvarado.[1]
Desgraciadamente el edificio, que nunca fue de lujo, comenzará un lento declinar, lo que sumado a lo difícil de su manutención se irá incrementando con el paso del tiempo. Sus líneas principales se mantendrán en pie así como también materiales y técnicas constructivas originales. Quizás los únicos cambios se refieran a algunos agregados necesarios, debidos a los cambios en relación a las necesidades hoteleras, diferentes de las de fines del siglo XIX, como la de dotar al edificio de mayores áreas de servicio. Esto determinará la construcción de alas perpendiculares  al mismo para ubicar en ellas los sectores de servicio, cocina, viviendas del personal, etc, así como también un sector destinado a cocheras, en el contrafrente del edificio.
En 1988 el edificio es declarado Monumento Histórico Municipal según ordenanza 247/88 y claramente establece en su artículo 2º “la prohibición de toda supresión o reforma que pudiera afectar su valor arquitectónico cultural” así como que “toda incorporación o embellecimiento deberá ejecutarse respetando rigurosamente su estilo original”.
Estos conceptos de la ordenanza resultan quizás un poco ambiguos al no poder definirse cuál es su valor arquitectónico cultural, ni su estilo original,  pero marcará un referencia en cuanto a la protección del bien y servirán también en el futuro de apoyatura legal para el edificio.
Es por estos años que la propiedad del bien pasa al actual poseedor luego de una intrincada ingeniería legal que le permitió adquirir la propiedad a cada uno de los herederos de los propietarios del hotel. Esto generó el inicio de problemas legales debido a la compra de cada una de esas partes con dinero de terceros, que gravan como garantía la propiedad, y el cual es registrado a nombre de la ex esposa del actual poseedor. Se producirán también juicios laborales y penales que enturbiarán aún más la situación legal del edificio.
En 1992 es presentado al municipio y visado por el mismo, un proyecto de intervención que plantea la realización de viviendas en el frente del edificio y rodeando al mismo, con dos plantas en altura y sin respetar en lo más mínimo la ordenanza del año 1988. Lo singular del caso es el visado previo y las firmas del Director de Planeamiento y Desarrollo Agro Industrial y hasta del propio Director de Obras Públicas del Municipio.

Archivo Pablo Grigera.

El hotel irá, debido a su estado, cerrando sus puertas lentamente, será ocupado y desalojado judicialmente con posterioridad, recuperando su actual poseedor la propiedad del bien en el año 1997.
Lo precario de sus estado determinará el cierre definitivo de sus puertas, recibiendo huéspedes “por invitación” dada la imposibilidad de su habilitación municipal, así como también se alquilan como viviendas unas construcciones en los laterales del edificio y a las que se denominan “apparts” y cuya erección es contraria a la ordenanza antes mencionada que prohíbe las reformas que alteren su valor arquitectónico y que el municipio permitió construir. Lo triste del caso es que en muchos de los casos se han reutilizado carpinterías del propio hotel adecuadas a los vanos de las nuevas construcciones.

Archivo Pablo Grigera. Marzo 2014

No sólo en este caso el municipio miró para otro lado permitiendo estos adefesios ya que también lo hizo permitiendo que el poseedor del bien organice visitas guiadas pagas  al hotel con el consabido peligro que esto implica, dado el estado ruinoso del edificio, colmando a los turistas de relatos fantasiosos que en nada ayudan a la historia del hotel. También, en el año 1997, se realizará en el comedor principal del hotel, un recital de música a cargo de la cantante Bárbara Bourse, integrante del afamado dúo Bárbara y Dick, el cual, sin control alguno, nunca se debió haber realizado. Hay que recordar que el comedor del hotel se encuentra ubicado sobre el sótano del edificio el cual se incendió en el año 1972 dejando maltrecha su estructura conformada por un forjado de madera y sobre el cual, apuntalado, se ubicaron un gran número de personas a escuchar el recital con el consabido peligro que ello implicaba debido a la dudosa capacidad de carga  del mismo. Por suerte no hubo que lamentar ninguna tragedia, pero la irresponsabilidad de los que permitieron y gestionaron el recital, realmente fue enorme.

Archivo Pablo Grigera. 2002.

Por estos años se intentó una nueva declaratoria de Monumento Histórico Provincial, tal cual lo proponía la ordenanza 247 del año 1988, pero cuyos avances fueron infructuosos debido a lo complejo del entramado judicial en relación a la propiedad privada del bien.
El hotel continuará clausurado, seguirán las  visitas pagas, el alquiler de los “apparts” y el deterioro del hotel continuará avanzando día tras día. Por estos tiempos el hotel adquirirá cierta notoriedad en los medios de comunicación a partir de programas televisivos y medios gráficos  que le dieron gran publicidad.
En el año 2000 se promulga la ordenanza 307/00 denominada Código de Preservación Patrimonial. Esta ordenanza marca un avance muy importante en la protección de los bienes patrimoniales del municipio y tiene por objeto “establecer las acciones de preservación, protección de bienes muebles e inmuebles, públicos o privados considerados componentes del patrimonio cultural, histórico, arquitectónico, urbanístico y paisajístico y ambiental tutelados por la Constitución Nacional y la de la Provincia de Buenos Aires
Dentro de sus objetivos propone formular pautas jurídicas, económicas y técnicas para lograr una adecuada preservación de los bienes, proponiendo planes de restauración, conservación, investigación y convenios de cooperación con otras dependencias municipales y gestiona la cooperación de la Comisión Nacional y Provincial de Monumentos Sitios y Lugares Históricos.
La ordenanza prohíbe en su artículo 8º: “toda acción sobre los bienes declarados de interés patrimonial que impliquen cualquier construcción, modificación, alteración, ampliación, etc., salvo la autorización del municipio”.
Es interesante agregar que la ordenanza establece  también penas a los infractores a la ordenanza, ya sean propietarios de los bienes patrimoniales como profesionales intervinientes, mencionando también “la restitución al estado anterior de las cosas, si eso fuera posible”, así como también en su artículo 19 expresa el deseo de constituir una Comisión honoraria permanente de Preservación Patrimonial que tendrá carácter consultivo y participativo.
Por esos años el intendente del Partido de General Alvarado hará nuevos intentos para explorar la posibilidad de declarar al Hotel Boulevard Atlántico como Monumento Histórico Provincial, hecho infructuoso inclusive hasta el día de hoy.[2]




[1] El Honorable Consejo Deliberante declara de interés histórico para el Partido de General Alvarado al Hotel Boulevard Atlántico de Mar del Sud; el añoso edificio es todo un atractivo y ha hospedado a los más viejos turistas de la zona.
[2] Existe un proyecto de Ley para declarar al Boulevard Atlántico Hotel, Monumento Histórico Provincial en  los términos de la ley 10.419, así como de disponer la imposición de una placa recordatoria en el frente del edificio. El proyecto fue impulsado por el ex intendente del Partido de General Alvarado, Tomás Hogan y la declaratoria exalta las virtudes y características del edificio y en mérito de ellas le solicita al honorable  cuerpo (Cámara de Senadores y Diputados de la Provincia de Buenos Aires) la sanción del proyecto.

sábado, 26 de julio de 2014

La placa que recuerda a los Pampistas. Una historia olvidada.

Si bien el viaje de los Pampistas a la Argentina y su estadía en el Hotel Boulevard Atlántico de Mar del Sud no es muy conocido ni ha sido muy estudiado, los pocos escritos publicados a partir defines de la década del 40’, han dado un poco más de claridad al hecho. Quizás a partir de esos escritos es que haya surgido el interés de recordar la trascendencia a este acontecimiento  a partir de visitas realizadas por personalidades destacadas de la comunidad judía y descendientes de Pampistas, con el objetivo de dejar un testimonio material de ese periplo.

José Lieberman menciona que , en marzo de 1954 y tal cual lo expresa  el Colono Cooperador, ”un grupo de turistas marplatenses bajo la dirección del Dr Mario Schteingart, el Dr José Lieberman, el Dr Adolfo J. Rubinstein, el ing. David Sevi y el Dr A. Schavelzon visitó Mar del Sur, recorrieron el Boulevard Atlántico, la playa y los lugares donde permanecieron en 1892 los inmigrantes del barco Pampa, traídos por el Barón Mauricio de Hirsch ; estuvieron también en el lugar donde se encontraba el cementerio de los niños muertos por una enfermedad desconocida en aquel pueblo, alejado entonces de todo contacto humano. Se buscó un lugar adecuado para colocar un monolito recordatorio de aquel momento histórico de la colonización judía en la Argentina[1]

La importancia de esta visita queda reflejada en el prestigio de sus integrantes ya que el Dr Mario Schteingart era por ese entonces un médico de renombre, autor entre otros libros del tratado de Endocrinología Clínica, miembro de la Asociación Médica Argentina, fundador del Instituto Judío de Cultura y presidente de la B'nai B'rith de Argentina.
De José Lieberman su labor como acridiólogo le dará un prestigio grande en nuestro país y el exterior siendo autor de numerosos libros sobre el tema así como también acerca de la inmigración judía a la Argentina. Su condición de hijo de Pampistas lo hacía imprescindible en la búsqueda del cementerio. El Dr Adolfo Rubinstein y el Dr Schavelzon eran a su vez profesionales de prestigio, al igual que el ingeniero agrónomo David Sevi, que inclusive llegará a ser director de la Jewish Colonization Asociation de Argentina.
Uriel Sevi, su hijo y prestigioso arquitecto, al ser requerido su comentario acerca de este extraño suceso, comenta: "Lo que puedo recordar es que el "descubridor" del sitio fue mi padre, el ingeniero agrónomo D.David Sevi, en 1942. En aquél tiempo veraneábamos en Miramar y en el sitio tuvo "noticias" de tumbas raras en la zona de Mar del Sud, "próximas a un arroyo". En ese entonces yo tenía 11 años y escuchaba en la mesa del almuerzo los relatos del hallazgo".

Las palabras del arquitecto Sevi permiten inferir que el descubrimiento del sitio fue varios años anterior a la proclamada expedición que menciona el Colono Cooperador. Inclusive el diario Crónica también se hará eco de este hecho publicando la reseña correspondiente en su edición del sábado 6 de marzo de 1954.

Gentileza del Museólogo Daniel Boh y Mariana Boh. Archivo del Museo Punta Hermengo. Miramar.

No sabemos con certeza si esta delegación logró avanzar con la gestión ante la Municipalidad de General Alvarado, pero el hecho concreto es que recién en la década del 80’ se construirá un monolito pero a instancias de un particular.

El 3 de febrero de 1988 por ordenanza 022/88 del Honorable Consejo Deliberante se sanciona :
Artículo 1º: la aceptación de la donación efectuada a favor de la Municipalidad de General Alvarado por Samuel Grinblat consistente en un monolito para ser ubicado en la plaza pública de Mar del Sud y de una placa identificatoria con el texto: “Diputados Nacionales Enrique y Adolfo Dickman; conforme presentación obrante a fojas de expediente administrativo nº 4038-0232/88 debiendo incorporar la misma al Patrimonio Municipal. Comuníquese al departamento ejecutivo a sus efectos. Firman Alfredo Mércuri, presidente del HCD y Pedro Pailhe secretario del HCD.

Esta placa era una donación del Dr Grinblat para ser ser ubicada en Mar del Sud en homenaje a la estadía de los Pampistas en 1892 y al conmemorarse los 100 años de Miramar, de allí la fecha de 1988. El texto de la misma expresa: “Reconocimiento y adhesión espiritual al centenario de Miramar.1988. Descendientes de los primeros inmigrantes y agricultores judíos que arribaron en 1885 a Mar del Sud. Dr Samuel Grinblat.  Presidente Subcomisión Coordinadora de los Descendientes”

Foto Gentileza Martha Wolff.2014.


Lo extraño del caso es que la placa presente un texto diferente al sugerido en su aprobación y que hacía referencia a los diputados Enrique y Adolfo Dickman. Entendemos correcta la apreciación sobre Enrique Dickman, que llegó en el Pampa con 18 años y como Haim Dickman, pero no la de Adolfo, ya que su hermano y padres vinieron con posterioridad a la Argentina.

La placa presenta algunas singularidades como ser el referirse al año 1885 en vez de 1891 o 1892, dependiendo de la fecha que se considere, si la de arribo a Buenos Aires, 1891, o la de su llegada a Mar del Sud, principios de 1892.
El  apellido Grinblat no aparece en el listado de pasajeros del barco lo cual debe merecer una mayor investigación, quizás podamos teorizar en que su descendencia sea por vía materna.
La idea de referirse a  ”inmigrantes agricultores” merece una explicación ya que en su gran mayoría los pasajeros del Pampa no eran agricultores, venían a la Argentina declarando serlo como una forma de escapar de Rusia y sumarse a la epopeya organizada por el Barón Hirsch.
Es cierto, que con su radicación posterior en Entre Ríos tuvieron que adecuarse a las labores del campo, pero también lo es que la generación siguiente de Pampistas buscó otros horizontes, lejos del campo y surgiendo de entre ellos enormes personalidades de nuestra cultura.

En su reseña sobre lo actuado en relación al Hotel Boulevard Atlántico la Asociación Amigos de Mar del Sud  expone que el texto de la placa fue agregado como antecedente histórico que justificaba el pedido realizado para nombrar al hotel, Monumento Histórico Provincial, ya que en palabras de José Lieberman “la agricultura judeo-argentina, incubada entre sus muros ha sido una factor valioso en la economía agraria del país”.


Desgraciadamente un tiempo después la placa fue vandalizada. Mónica Aramendi reseña este hecho en su libro Mar del Sud Historias de ayer y de hoy[2] : “Lamentablemente, en la década del 90’, la intolerancia, el racismo de algunos, en forma periódica destruían el monumento que sostenía el homenaje simple y locuaz. La delegación municipal lo fue recuperando en forma reiterada, hasta que un día amaneció totalmente destruido.”
Esto motivará una comunicación del Honorable Consejo Deliberante del 27 de marzo de 1992 (015/92) solicitando explicaciones. En su artículo 1º este requería información acerca de la exactitud del retiro del monolito que rendía homenaje a los diputados Enrique y Adolfo Dickman. Asimismo solicitaba conocer si se había aceptado la donación del Sr Grinblat y sobre el grado de responsabilidad del delegado de Mar del Sud,  Don Felipe Echave. Finalmente, en su artículo 2º se mencionaba que el Honorable Consejo Deliberante vería con agrado se reponga el monolito.

Al día de hoy, y a más de veinte años de estos hechos, la placa descansa en la delegación municipal.   Esperemos que prontamente pueda volver a ocupar  el lugar que le corresponde así como también puedan ser  salvados los errores que presenta  y que testimonia el paso de este grupo de inmigrantes judíos por Mar del Sud y el Hotel Boulevard Atlántico.



[1] Tierra Soñada. José Lieberman. Editorial Lasserre. Año 1959.
[2] Mar del Sud . Historias de ayer y de hoy. Osvaldo Aramendi, Mónica Aramendi. Editorial Martín.2013.